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Introducción
Todo
movimiento ocular implica la colaboración de dos músculos
extraoculares: un agonista responsable del movimiento y un antagonista,
que al relajarse permite o facilita la acción del primero.
Así, por ejemplo, en la mirada hacia arriba se produce la
contracción del músculo Recto superior y la relajación
del músculo Recto inferior. En la mirada al frente los distintos
músculos oculares están en equilibrio y por ello los
dos ojos están rectos hacia delante.
Cuando
este equilibrio se rompe aparece la desviación ocular de
uno de los ojos y por tanto el estrabismo.

Técnica
quirúrgica
Para
restablecer el equilibrio de los músculos oculares deberemos
reforzar aquellos músculos oculares que hayan quedado debilitados
y debilitar los que están exagerando su acción.
El
debilitamiento se consigue básicamente con retroinserciones
musculares y el reforzamiento con acortamientos. Esto se puede realizar
sobre el ojo desviado o paradójicamente sobre el no desviado.
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